Invierno.
Me cruzo contigo
y el olor de tu piel
me incita a desnudarte
sobre los contenedores verdes.
Hay semaforos en huelga
y los gatos fornicadores
duermen bajo automóviles grises
esperando a Junio.
Te observo sonreir
y disimulo las ganas de mis rodillas
por tocar el suelo,
por ceder a un instinto animal.
Invierno.
Soplas a ras de suelo
nubes de vapor violeta
que pintan mis días con tu firma,
aunque tendrás que hacerlo mejor;
mis escudos quieren repeler
tus carcajadas.
Dirás que no se vencer,
que adornaré mis victorias
de días con lluvia infinita
y canciones tristes.
Yo te diré que gané,
lo hice antes de empezar a luchar.
Invierno y si quieres
podríamos sentarnos aqui,
tomar un café solo y luego
destrozar el suelo juntando los cuerpos.
